Esta tendencia defendía una práctica más libre, menos atenazada por las reglas, en la que preponderaba la intención lúdica sobre la puramente competitiva, y que caló hondo, y sigue haciéndolo actualmente en los centros educativos, en el desarrollo de las diferentes sesiones de Educación Física. Ya en los sesenta, surgen en Europa y España los denominados deportes de aventura, que se difunden en los setenta y se consolidan en los ochenta, produciéndose en nuestros días, un incremento espectacular de un 200% con respecto a la década anterior. Se pueden considerar como actividades motrices practicadas en la naturaleza, y buscando la segregación deadrenalina. http://www.efdeportes.com/efd30/liz.htm